
Trump se metió en una guerra que ya no controla
Este análisis se adentra en una fase especialmente delicada de la confrontación entre Washington y Teherán: aquella en la que la exhibición de fuerza empieza a mostrar sus propios límites. Más allá del lenguaje bélico y de la retórica de presión, el conflicto coloca en primer plano factores de alto peso estratégico, como la vulnerabilidad de las rutas energéticas, la sensibilidad de los mercados, el desgaste político...












