[VIDEO] Europa no se encuentra ante un debate técnico ni frente a un ajuste coyuntural. El continente enfrenta una disyuntiva histórica: preservar su relevancia en el sistema internacional o resignarse a una decadencia silenciosa. En este análisis se examina la advertencia directa y sin eufemismos lanzada por Emmanuel Macron, quien describe a Europa como inmersa en un estado de emergencia geopolítica y geoeconómica. No se trata de alarmismo ni de retórica para titulares, sino de un diagnóstico severo sobre un bloque atrapado en su propia inercia regulatoria, paralizado por procedimientos interminables y dividido políticamente cuando el tiempo apremia.
Mientras Estados Unidos ejecuta estrategias de poder y China acelera su expansión industrial y tecnológica, Europa debate, armoniza normas y posterga decisiones cruciales. El resultado es una pérdida progresiva de competitividad, dependencia estructural en energía, tecnología y cadenas críticas, y una fuga constante de capital y talento. El texto aborda las propuestas centrales de Macron: simplificación normativa, preferencia europea en sectores estratégicos, inversión a escala histórica y fortalecimiento de la soberanía económica del bloque, incluso mediante instrumentos financieros comunes.
La narrativa también expone las fracturas internas: las dudas de Alemania e Italia, las reservas del norte europeo y las contradicciones políticas que debilitan la credibilidad del proyecto. En un contexto de ruptura del orden geopolítico tradicional, este análisis plantea una pregunta incómoda pero inevitable: ¿tiene Europa aún margen para reaccionar o el reloj ya corre definitivamente en su contra
