
El Orden Mundial murió y dos presidentes acaban de firmar el acta de defunción
Hay una vieja convicción diplomática según la cual las épocas no anuncian su final: simplemente se extinguen mientras las cancillerías siguen redactando comunicados para un mundo que ya no existe. Por eso resulta excepcional que dos jefes de Estado hayan decidido romper esa liturgia y consignar, con firma y membrete, lo que el resto prefiere administrar en silencio. El gesto importa tanto como el contenido. Quienes...











