El amanecer de este martes en San Cristóbal trajo consigo una imagen que la sociedad dominicana esperó durante tres décadas. A las siete de la mañana, el portón de Najayo Hombres se abrió para dar paso a Mario José Redondo Llenas, quien recuperó su libertad tras cumplir treinta años de condena por el asesinato de su primo José Rafael Llenas de Aybar, niño de doce años cuya muerte conmocionó al país en mayo de 1996.
Acompañado por familiares, su hijo y un equipo legal, vestido con camisa rosada y pantalón crema, Redondo Llenas no eludió a la prensa. Frente a un enjambre de cámaras y micrófonos ofreció su primera rueda de prensa en libertad, en la que pidió perdón, evocó las tres décadas vividas tras los muros y se refirió, no sin ambigüedades, a las preguntas que aún rodean el caso, particularmente la nunca esclarecida vinculación con la familia Palmas Meccia.
En esta edición ponemos a su disposición la cobertura íntegra de esa comparecencia: las palabras textuales del propio Redondo Llenas, su pedido de perdón a la familia de la víctima, los matices con los que respondió a los cuestionamientos sensibles y las reflexiones sobre los estudios y proyectos agropecuarios que afirma haber emprendido durante su reclusión.
